Ciudad

Barcelona es la capital de Cataluña (España) y de la provincia homónima, en el noreste de España. Está situada a orillas del mar Mediterráneo, unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en una llanura limitada por el mar, al este, la cordillera litoral (Sierra de Collserola) al oeste, el río Llobregat al sur, y el río Besós al norte.

Con una población de 1.595.110 habitantes (INE 2007), Barcelona es la segunda ciudad española más poblada y la décima de la Unión Europea. El Área Metropolitana de Barcelona, integrada por 36 municipios, tiene una población de 3.161.081 habitantes y una superficie de 633 km². El Área metropolitana de Barcelona es la delimitación como núcleo urbano definida oficialmente, sin embargo ésta estaría incluida en la Región urbana de Barcelona, que se extendería por todo el área de influencia de la ciudad, con 4.856.579 habitantes con una densidad de población de 1.496 hab/km².[1]

Barcelona ha sido escenario de diversos eventos mundiales, que han contribuido a configurar la ciudad y darle proyección internacional. Las más relevantes han sido la Exposición Universal de 1888 y la de 1929, y los Juegos Olímpicos de verano de 1992.

HISTORIA

Los primeros rastros de población en el área de la ciudad se remonta a finales del neolítico (2000 a 1500 a.C.). Sin embargo, los primeros destacados no aparecen hasta los siglos VII – VI a.C., los layetanos, un pueblo íbero. Durante la Segunda Guerra Púnica, los cartagineses tomaron la ciudad, refundada por Amílcar Barca, padre de Aníbal, en efecto, el nombre de Barcelona según las tradiciones deriva del apellido cartaginés Barca. Tras la derrota de aquel pueblo por la creciente dominación de los romanos, éstos tomaron la ciudad y la bautizaron como Julia Augusta Paterna Faventia Barcino en el año 218 a.C. En el mapamundi de Claudio Ptolomeo aparece con el nombre Barcino. Barcino tomó forma de castrum o fortificación militar en sus primeros tiempos aunque el comercio fue reorientando la importancia de la ciudad; en el siglo II fue amurallada por orden del emperador romano Claudio y ya en el siglo III contaba con una población de entre 4.000 y 8.000 habitantes.

La llegada de los visigodos, ya en el siglo V, y la convirtieron durante pocos años en capital de los territorios hispanos. En el siglo VIII fue conquistada por Al-Hurr, pero retomada a territorio cristiano por el Imperio Carolingio en 801, incorporándola a la Marca Hispánica. Los ataques musulmanes no cesaron, y en 985 las tropas de Almanzor destruyeron prácticamente toda la ciudad. Borrell II inició la reconstrucción de la ciudad dando paso al floreciente periodo condal. Durante este período la ciudad destacó entre tierras catalanas y el conjunto del dominio de la Corona de Aragón, y fue de donde partieron numerosas tropas y recursos hacia la empresa de tomar nuevas posesiones. La ciudad floreció y llegaría a ser una de las principales potencias mediterráneas en los siglos XIII y XIV, en competencia con Génova y Venecia.

La decadencia se inició tras el siglo XV con altibajos, y se prolongaría a lo largo de los siglos siguientes. Las tensiones derivadas de la unión dinástica con Castilla, iniciada con el matrimonio entre Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, alcanzó su momento álgido con la Guerra de los Segadores, entre 1640 y 1651, y más tarde, con la Guerra de Sucesión (de 1706 a 1714), que significó la desaparición de las instituciones propias de Cataluña.

La recuperación económica iniciada a finales del siglo XVIII y la industrialización en el siglo XIX propiciaron que Barcelona volviera a convertirse en un importante centro político, económico y cultural, al frente de la llamada Renaixença (Renacimiento). Se eliminaron las murallas y se anexionó en 1897 seis municipios limítrofes, lo que permitió a la ciudad crecer y planificar su crecimiento urbano e industrial liderado por el plan del Ensanche de Ildefonso Cerdá. Fue también sede de dos Exposiciones Universales en 1888 y 1929.

Los inicios del siglo XX destacaron tanto por el crecimiento económico (especialmente derivado de la Primera Guerra Mundial) como por la proliferación de nuevas ideologías acogidas por amplios tramos de población, especialmente la obrera. El impulso gubernamental promovió el Metro y el Puerto. Sin embargo, el inicio de la Guerra Civil Española paralizó todo crecimiento. Pese a defender la República, la ciudad fue foco de rebeliones internas y peleas entre partidos que ni la ciudad ni el gobierno de la República pudieron controlar. La ciudad fue bombardeada en varias ocasiones y el avance de las tropas franquistas alcanzó la ciudad a finales de enero de 1939. La Dictadura delegó el poder de la ciudad, promoviendo un desarrollismo descontrolado para dar frente a una creciente inmigración peninsular, especialmente del sur. Tras la muerte de Francisco Franco, la ciudad retomó nuevos desarrollos culturales y urbanísticos, y afrontó los desafíos de la organización de los Juegos Olímpicos de 1992 entre otros eventos.

Lugares de interés turístico

Barcelona ofrece al visitante la posibilidad de recorrer a pie desde las ruinas romanas y la ciudad medieval hasta los barrios del modernismo catalán, con sus edificios característicos, sus manzanas cuadradas de cantos seccionados, sus calles arboladas y sus anchas avenidas. La ciudad antigua es prácticamente llana, mientras que los barrios nuevos, a medida que se acercan a la cordillera litoral, adquieren más pendiente.

El centro histórico y Las Ramblas

Uno de los lugares de mayor atractivo y concurrencia son Las Ramblas (en catalán Les Rambles), paseo situado entre la Plaza de Cataluña (en catalán Plaça de Catalunya), centro de la ciudad, y el puerto antiguo. Allí se encuentran kioscos de prensa, de flores, de pájaros y animales domésticos, actores callejeros, cafeterías, restaurantes y comercios. Cerca del puerto acostumbran a instalarse mercadillos, así como pintores y dibujantes de todo género, destacando la zona por su índole artística y cosmopolita. Paseando por Les Rambles pueden admirarse varios edificios de interés, como el Palacio de la Virreina, el mercado de La Boquería y el famoso teatro de Gran Teatro del Liceo, en el que se representan óperas y ballets. Una calle lateral de pocos metros de longitud, conduce a la Plaza Real (en cat. Plaça Reial), una plaza con palmeras y edificios con porches que albergan cervecerías y restaurantes, y en la que se reúnen los fines de semana los coleccionistas de sellos y de monedas.

El paseo de Las Ramblas termina junto al puerto antiguo, donde la estatua de Cristóbal Colón señala hacia el mar. A dos pasos se encuentra el Museo Marítimo (Museu Maritim), dedicado sobre todo a la historia naval en el Mediterráneo, y en el que se exhibe la reproducción a escala real de una antigua galera de combate. El museo está ubicado en los astilleros de la Edad Media, donde se construían los barcos que navegaban por todo el Mediterráneo. El puerto antiguo ofrece otros atractivos, como un centro de ocio, con comercios, restaurantes, un cine IMAX, y como centro documental, con un acuario de la fauna marina mediterránea.

En el centro histórico, muy cerca de Las Ramblas, destaca la Catedral de Barcelona, la Plaza de San Jaime que acoge los edificios de la Generalidad de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona, y las callejuelas tanto del barrio gótico como del Arrabal y del Borne.

La Barcelona olímpica

Barcelona posee las instalaciones que acogieron los Juegos Olímpicos de 1992. Muchas de ellas se encuentran en la montaña de Montjuich. Allí se encuentra el Estadio Olímpico Lluis Companys, que incluye el Museo Olímpico, el Palacio Sant Jordi, las piscinas Picornell o la Piscina de saltos de Montjuich. Lejos de la montaña están las instalaciones del FC Barcelona, que acogen el Camp Nou, el Palau Blaugrana (Palacio Azulgrana), el Mini Estadi y el Museo del FC Barcelona, el segundo museo más visitado de Cataluña.[sin referencias] En el norte de la ciudad se encuentra el Velódromo de Horta, las instalaciones de tenis de La Teixonera y el pabellón de Valle de Hebrón. Por último, el barrio de la Villa Olímpica, lugar donde se alojaron los atletas, posee distintas playas, restaurantes y zonas de ocio.

Los parques

Barcelona cuenta con numerosos parques. Los más conocidos son el Parque Güell, diseñado por Antoni Gaudí en el distrito de Gracia, el parque de Montjuich, situado en la montaña del mismo nombre, y el Parque de la Ciudadela (Parc de la Ciutadella), situado en el centro de la ciudad, en el que puede encontrase el Parlamento de Cataluña y el Parque Zoológico de Barcelona, famoso por haber albergado hasta su muerte al gorila albino Copito de Nieve. Recientemente se han inaugurado el Parque de Diagonal Mar, el más grande de la ciudad, diseñado por Enric Miralles, y el Parque del Fórum, donde se ubicó el recinto que acogió el Fórum Universal de las Culturas del 2004. Muy original es el “Laberinto de Horta“, parque donde los árboles están plantados de forma que crean un laberinto donde pequeños y mayores pasan ratos divertidos. Otros parques menores, son el Parque de la España Industrial, en el barrio de Sants, el Parque del Clot, cerca de la Plaza de las Glorias, y el Turó Park, junto a la plaza Francesc Macià.

Montjuic y Tibidabo: zonas de vistas de la ciudad

Dos montañas dominan la ciudad convertidas en miradores. Montjuic es un pequeño monte situado junto al puerto, en cuya cima se encuentra una antigua fortaleza militar que sirvió para vigilar la entrada a Barcelona desde el mar. En la falda de este monte se encuentran las instalaciones olímpicas, como el Estadio Olímpico Lluis Companys, el Palacio Sant Jordi diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki, y las Piscinas Picornell. También se encuentra en Montjuic el jardín botánico, que dispone de una colección única de cactus. El Tibidabo, en la parte alta de la ciudad es el otro monte de Barcelona. Puede subirse en coche, autobús, o bien con un tranvía y un funicular. En el Tibidabo se encuentran la Iglesia del Sagrado Corazón, visible desde toda la ciudad, el Parque de atracciones del Tibidabo, y la Torre de Collserola, antena de telecomunicaciones diseñada por Norman Foster que dispone de un mirador.

Arquitectura

Barcelona es conocida como capital del modernismo. La ciudad, en la que vivió y trabajó el arquitecto Antonio Gaudí cuenta con algunas de sus obras más relevantes, que atraen cada año a millones de visitantes de todo el mundo. La más representativa es el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, que Gaudí dejó inacabado y que se sigue construyendo de la misma manera que las catedrales en la Edad Media, con donativos y aportaciones particulares. En base a los medios de construcción modernos, está prevista su terminación hacia el año 2020. Otras de las obras más conocidas de Gaudí son el Parque Güell (Parc Güell), la Casa Milà, también denominada “La Pedrera”, y la Casa Batlló. Además de las obras de Gaudí, Barcelona cuenta con otras joyas del modernismo catalán como el Hospital de San Pablo y el Palacio de la Música Catalana de Lluís Domènech i Montaner, o el Palacio Macaya y muchas otras obras de Josep Puig i Cadafalch.


Aparte de las obras modernistas, Barcelona también cuenta con relevantes obras pertenecientes a otros estilos y períodos históricos. Dentro del período medieval destacan especialmente las obras góticas que proliferan en su centro histórico, precisamente denominado “Barrio Gótico” como la Catedral de Santa Eulalia. En este mismo estilo se enmarca la Iglesia de Santa María del Mar, caracterizada por su austeridad y armonía en las medidas, que es considerada por muchos[sin referencias] la obra más destacada del gótico catalán.

También posee distintas muestras de arquitectura contemporánea. Destaca el Pabellón alemán de Ludwig Mies van der Rohe, que se construyó con motivo de la Exposición Internacional del 1929, al igual que la Fundación Joan Miró del arquitecto catalán Josep Lluís Sert. Años más tarde, con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, la ciudad vivió una etapa de grandes transformaciones que dieron lugar a obras como el Palacio de deportes Sant Jordi de Arata Isozaki, la Torre de Collserola de Norman Foster y la Torre de Montjuic de Santiago Calatrava. Antes de los Juegos también se llevó a cabo la remodelación y ampliación del Aeropuerto de Barcelona, que dirigió Ricardo Bofill. En la etapa post-olímpica la ciudad ha seguido manteniendo un desarrollo arquitectónico, construyendo edificios como el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) de Richard Meier, la Torre Agbar de Jean Nouvel, y los proyectos de una estación nueva en La Sagrera con un rascacielos, o la Torre del Triángulo Ferroviario de Frank Gehry. Otras actuaciones se han llevado a cabo con motivo del Fórum Universal de las Culturas, como el Edificio Fórum de Jacques Herzog y Pierre de Meuron.

Las playas de Barcelona

Uno de los atractivos que ha incorporado Barcelona en los últimos años son sus playas. Gracias a la regeneración del litoral realizada en 1992, con motivo de los Juegos Olímpicos, Barcelona cuenta hoy en día con seis playas que ocupan más de 4,2 kilómetros lineales de litoral. Las playas son plenamente céntricas, están comunicadas con el centro y están situadas a pocos minutos de cualquier punto de la ciudad. Todas están equipadas con los más completos servicios: duchas, vigilancia, Cruz Roja y, en algunos casos, vestuarios, alquiler de hamacas, chiringuitos… Las playas son sometidas a limpieza cada día durante todo el año, y todas tienen la bandera azul de la Unión Europea que homologa su excelencia. Según datos del Ayuntamiento de Barcelona, cada año reciben a más de siete millones de bañistas. Aunque la mayoría se concentran en los meses de buen tiempo, entre mayo y septiembre, los ciudadanos y visitantes también pueden disfrutar de las playas el resto del año, ya que están equipadas para jugar al tenis, voley-playa y otros deportes. En la playa de la Barceloneta, junto al Hotel Arts, hay un moderno centro de talasoterapia municipal, el Polideportivo Marítimo, provisto con piscinas de agua de mar, y que permite el disfrute de servicios deportivos y de salud durante todo el año. Las seis playas son, de este a oeste, la playa de San Sebastián, Barceloneta, Nueva Icaria, Bogatell, Mar Bella y Nueva Mar Bella. En ésta última existe un espacio reservado para el nudismo.

Museos

En la Fundación Joan Miró se muestran algunas obras del pintor mallorquín y se realizan exposiciones itinerantes procedentes de museos de todo el mundo. El Museo Picasso cuenta con una importante colección de obras poco conocidas de este pintor, sobre todo de sus épocas iniciales. En el Museo Nacional de Arte de Cataluña (Museu Nacional d’Art de Catalunya, MNAC) se expone una importante colección de arte románico. De especial relevancia son los frescos románicos que fueron trasladados al museo desde capillas e iglesias de toda Cataluña. El arte de la época actual se expone en el recientemente construido Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Museu d’Art Contemporani de Barcelona, MACBA), cuyo edificio fue diseñado por el arquitecto estadounidense Richard Meier. También son de relevancia el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona situado en El Raval, el museo de la Fundación Antoni Tàpies en pleno Eixample, el CaixaFòrum situado en la falda de Montjuïc, y el Museo de la Ciencia, ahora denominado CosmoCaixa, a los pies del Tibidabo.

La Monumental de Barcelona

La Plaza de toros Monumental de Barcelona fue inaugurada en 1914 con el nombre de “El Sport” y rebautizada en 1916 con el nombre de “Monumental”. Está situada en un la confluencia de la Gran Via y la calle Marina, en el distrito del Ensanche de Barcelona. Con un aforo de 19.582 localidades, es la única plaza donde se realizan festejos taurinos en Barcelona, tras el cierre de la Plaza de El Torín y las Arenas. En el interior de la misma se halla el Museo Taurino de Barcelona, donde se exponen trajes de famosos toreros, cabezas de toros célebres, documentos históricos y demás objetos relacionados con la tauromaquia.



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